El CCG y la fundación para la Seguridad del Paciente realizaron Tercer Congreso de Seguridad para el Paciente

Entre los temas que se abordaron, se encuentran los beneficios de las nuevas tecnologías al servicio de los pacientes, la reducción de daños y seguridad en el manejo de medicamentos entre otros.

 

“La seguridad del paciente es un componente esencial de la calidad asistencial y la condición previa para la realización de cualquier actividad clínica”, señaló el decano de la Facultad de Economía y Negocios (FEN), Manuel Agosin en el discurso inaugural del III Congreso Internacional Seguridad del Paciente que se realizó el pasado 7 y 8 de junio y que fue organizado por el Centro de Control de Gestión (CCG) del Departamento de Control de Gestión y Sistemas de Información (DCS) en conjunto con la Fundación para la Seguridad del Paciente.

 

Este encuentro –en el que se presentaron resultados de investigaciones internacionales, nacionales y estrategias que se están llevando a cabo en Chile y el mundo para garantizar la seguridad del paciente–, además de estar presidido por el decano de la FEN; asistió como representante del Ministro de Salud, Manuel Arriagada, jefe del Departamento de Calidad y Seguridad de la Atención de la división de Gestión y Desarrollo de las Personas, que pertenece a la Subsecretaría de Redes Asistenciales del Ministerio de Salud (Minsal); y Hugo Guajardo, presidente del directorio de la Fundación para la Seguridad del Paciente. Junto con ellos, concurrieron la profesora Liliana Neriz, directora del DCS y el profesor Aldo Caprile, director del Centro de Control de Gestión.

 

“Chile tiene una estructura base para avanzar en calidad y seguridad de la atención. Tiene un conjunto de profesionales importantes hoy en día que va creciendo, pero los desafíos son enormes y hay mucho que hacer”, indicó el directivo del Minsal, quien fue el encargado de exponer al inicio de este congreso. En su intervención, destacó que “la calidad y la seguridad de la atención es un deber ético de los profesionales de la salud”.

 

Ponencias


Junto a Arriagada, 10 expositores provenientes de Argentina, Colombia, España, México y Perú dictaron ponencias directamente relacionadas con los beneficios de las nuevas tecnologías al servicio de los pacientes, la reducción de daños y seguridad en el manejo de medicamentos, la gestión de procesos y riesgos, el modelamiento de flujos de pacientes para asegurar su acceso a las instalaciones médicas, y el empoderamiento del rol del paciente en su relación con el equipo de salud en el ámbito de la seguridad. Entre ellos, se encuentran Sonia Morales, subdirectora de Calidad del Instituto Nacional de Salud, Colombia; Stephan Jarpa, director agencia InHouse Consulting y ex director del Instituto de Salud Pública de Chile; Ángela Caro, presidenta de la Asociación Colombiana de Farmacovigilancia; Ricardo Herrero, director del Instituto Técnico para la acreditación de Establecimientos de Salud, Argentina; Gonzalo Carreño, manager en Antares Consulting, España; Marco Salazar, director del Policlínico Naval de San Borja, Perú; y Evangelina Vázquez, fundadora de la Red Mexicana para la Seguridad del Paciente, México.

 

Como miembros del CCG, los académicos Ricardo Mateo, de la Universidad de Navarra y Francisco Ramis, de la Universidad del Bío-Bío, expusieron sobre la mejora de la seguridad clínica y la calidad, mediante el uso de inteligencia artificial y el modelamiento de los flujos de pacientes para asegurar acceso a las instalaciones clínicas, respectivamente.


Durante su presentación, el profesor Mateo habló sobre cómo mejorar la gestión de los procesos, mediante el uso de la tecnología. En este aspecto, puso énfasis en la utilización de tecnología disponible para reducir los riesgos que existen hoy en las dependencias clínicas. En ese aspecto, indicó que la inteligencia artificial –disciplina que crea programas informáticos que ejecutan operaciones comparables a las que realiza la mente humana–, ayuda en la detectabilidad de los riesgos antes de que éstos ocurran y con eso se puede intervenir y reducir su frecuencia.


Mencionó que en la actualidad existen tecnologías disponibles para desarrollar aplicaciones en diversos campos de la calidad y seguridad clínica, tales como sensores inteligentes, visión artificial, audición artificial, apoyo al diagnóstico médico, entre otras.


“Estamos frente a una tecnología que nos permite mejorar la seguridad clínica de los hospitales”, manifestó.

 

Por su parte, el profesor Ramis, en la primera parte de su exposición, presentó un modelo de predicción de KPIs de los flujos peatonales de acceso y simulación de la unidad de emergencia proyectada del complejo hospitalario Barros Luco. Agregó que todo el know how de modelamiento se hace en Chile, lo que adquiere vital importancia. Un modelo que funcione en otro país, no necesariamente lo hará en Chile, destacó.

 

En términos generales, el académico indicó que estudiar los procesos de un determinado proyecto antes de su ejecución es clave. En el caso de la sala de urgencias del recinto hospitalario, instaurar este modelo de predicción les permitió anticipar ciertos escenarios, para así corregir parte de la infraestructura, espacios y diseño del hospital antes de que se construya, lo que se traduce en un ahorro económico, para no tener que realizar futuras modificaciones, y una mejor calidad en la atención de los usuarios.

 

También, el académico habló sobre Mediktor, una herramienta interactiva creada gracias a la inteligencia artificial, que analiza síntomas y evalúa el estado de salud del paciente. “Simulamos qué significaría introducir (esta herramienta) en una unidad de emergencia” de un hospital del sur de Santiago, dijo.

 

Los resultados arrojaron que al introducir este apoyo en la unidad de triage, se disminuye el tiempo de espera a la mitad.


El académico concluyó su presentación, señalando que “la invitación es mejorar los procesos (de las organizaciones), trabajando en ellos”